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Cómo proteger tus fotografías familiares

Pasos sencillos para no depender de un solo móvil: copia de seguridad, acceso desde otro dispositivo y qué hacer si se pierde o se rompe el teléfono.

Si todas las fotos están solo en el móvil, un robo, una caída o un cambio de teléfono puede dejarlas fuera de alcance. Una copia en otro sitio (y la costumbre de actualizarla) es la protección más sencilla.

1. Elige qué proteger primero

Empieza por lo irreemplazable: familia, niños, viajes, documentos escaneados. No hace falta subir mil carpetas el primer día. Un álbum o carpeta clara ya reduce el riesgo.

2. Haz una copia completa de ese conjunto

Súbelo a un servicio en la nube o a un disco externo que controles. Anota la fecha de la copia. Si usas la nube, inicia sesión también desde un ordenador para confirmar que ves las mismas fotos.

3. Decide quién puede ver qué

Las fotos familiares no tienen por qué ser públicas. Usa carpetas privadas por defecto. Si compartes un álbum, elige enlaces con permiso limitado y revísalos de vez en cuando.

4. Planifica el “y si se rompe el móvil”

Prueba una vez: ¿puedes abrir las fotos sin ese teléfono? Si la respuesta es sí, estás protegido. Si no, la copia aún no sirve.

5. Mantén la costumbre

Cada mes (o tras un viaje), sube las fotos nuevas. Pocas subidas cortas fallan menos que una migración enorme cuando el móvil ya está lleno o roto.

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