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Cómo migrar desde Google Drive sin perder archivos

Plan claro para listar lo importante, descargar o mover carpetas y comprobar que todo está accesible antes de dejar Drive.

Salir de Google Drive no tiene por qué ser un salto a ciegas. Con un inventario breve, copias verificadas y un periodo en el que ambos sitios coexisten, reduces el riesgo de perder algo.

1. Lista lo que realmente usas

Abre Drive y anota carpetas activas: trabajo, fotos, documentos legales, compartidos con otras personas. Ignora por ahora basura antigua; puedes moverla después.

2. Descarga o copia por bloques

No intentes “todo de golpe” el domingo por la noche. Copia carpeta a carpeta (o usa la exportación de Google Takeout si te encaja). Marca cada bloque como “copiado” cuando termine.

3. Sube al nuevo destino y comprueba

En el servicio nuevo, recrea una estructura simple (por ejemplo Documentos, Fotos, Compartido). Abre varios archivos al azar. Si algo falta, repite solo ese bloque.

4. Actualiza enlaces y compartidos

Avisa a quien tenga enlaces antiguos. Crea nuevos permisos en el destino. Mientras tanto puedes dejar Drive en solo lectura unos días.

5. Cierra Drive cuando estés seguro

Cuando lleves un tiempo trabajando solo en el nuevo sitio, vacía o archiva Drive. Guarda un export final si quieres una copia fría en un disco.

Si en algún paso te sientes perdido, pide ayuda humana: la migración merece paciencia, no prisas.

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